Revista “El Prado” nº 194

REVISTA «EL PRADO»

EL MINISTERIO DEL ESPIRITU

EN MEDIO DE LOS POBRES

Enero- marzo 2008/ Núm. 194

Editorial

MINISTERIO DEL ESPÍRITU SANTO

La Revista que ponemos en vuestras manos recoge algunos testimonios y comunicaciones de la Asamblea General del Prado, celebrada en Limonest (Lyon) del 5-25 de julio de 2007.

El tema central de la Asamblea es el que da título a este número de nuestra publicación: «El ministerio del Espíritu Santo en medio de los pobres».

El ministerio de la Nueva Alianza, es el ministerio del Espíritu que nos asocia a la misión del Hijo el cual, con la entrega de su vida al Padre, ha sellado una Alianza Nueva con Dios, la alianza en el Espíritu que supera la Antigua, la establecida por medio de la ley.

Por el Espíritu tenemos acceso a Dios con toda claridad ya que Jesús ha roto el velo de la separación que mantenía en la distancia, en la lejanía y en el temor, para hacer posible la relación y el encuentro con el Padre por medio del amor.

Si la antigua alianza se escribió con tinta en tablas de piedra, la nueva alianza ha sido escrita en nuestros corazones con el Espíritu de Dios vivo. Esta forma nueva de escritura es la que lleva el sello del amor y de la confianza. Esto no lo podemos hacer por nosotros mismos, sino que es obra de Dios: «Esta es la confianza que tenemos delante de Dios por Cristo. No porque nosotros mismos seamos capaces de atribuirnos cosa alguna, sino que nuestra capacidad viene de Dios» (2 Cor 3,4-5). Lo que está escrito en el corazón permanece, forma parte ya del ser. La fuerza y el impulso está en el Espíritu que habita en nosotros, no en la imposición de unas normas, ni siquiera en un impulso ético de una voluntad disciplinada que refleja todavía la división interior. Lo que el Espíritu ha grabado en el corazón nos sitúa en la gracia, en el amor, en la unificación con Cristo, en la libertad más plena.

Este ministerio tan sublime y sobreabundante ha querido el Señor confiárnoslo a nosotros y hacernos portadores de él, conociendo nuestra fragilidad y contando con nuestra debilidad: «pero llevamos este tesoro en recipientes de barro para que aparezca que una fuerza tan extraordinaria es de Dios y no de nosotros» (2 Cor 4,7).

El ministerio del Espíritu es un ministerio de verdad y de libertad. Estas son las aspiraciones más profundas que laten en el ser humano y el anhelo más hondo y auténtico de su ser: «Porque el Señor es Espíritu, y donde está el Espíritu del Señor, allí está la libertad» (2 Cor 3,17). Por eso el hombre nuevo, el hombre espiritual es el que está habitado y transformado por el Espíritu, como Jesús, el segundo Adán: «pues vosotros no habéis recibido un espíritu de esclavos para recaer en el temor; antes bien habéis recibido un espíritu de hijos adoptivos que nos hace exclamar: ¡Abba, Padre!» (Rom 8,15).

Revestidos del Espíritu Santo, como Jesús, somos enviados a anunciar el Evangelio a todos los pueblos, especialmente a los pobres como la gran Noticia de la ternura y del amor del Padre a los hijos más débiles, necesitados e indefensos (Lc 4,14-30; 7,21-23; 14,15-24).

El don y el ministerio recibido nos envían también a hacer discípulos, a formar apóstoles pobres para la evangelización de los pobres, en una palabra, a compartir, difundir y extender el carisma pradosiano, la gracia recibida, para que alimente a quienes se sienten atraídos por ella y fructifique en bien de toda la Iglesia. He aquí el reto de responder a las demandas que distintos grupos de laicos están haciendo al experimentar cómo la espiritualidad del Prado está alimentando su fe e impulsando su corresponsabilidad y compromiso en la misión de la Iglesia.

En esta ocasión hemos querido acercar la voz, el testimonio y la realidad de unas Iglesias que apenas suelen aparecer en las páginas de nuestra revista, pero este acercamiento es muy importante y revelador para unas Iglesias de vieja tradición y tal vez también envejecidas, que tienen tanta necesidad de renovarse.

Una pequeña visión del continente africano nos llega a través de la comunicación del Prado de la República del Congo y del Prado del África del Oeste, que abarca a diez países. Los graves problemas son una fuerte interpelación para nosotros, pero en medio de sus grandes carencias y dificultades percibimos la fuerza creadora y transformadora del Espíritu que va alumbrando caminos de esperanza. También nos asomamos un poco al inmenso continente de Asia a través de la comunicación del Prado de Vietnam.

Por fin que compartimos con vosotros y a damos gracias por el paso de Luis María de este mundo al encuentro cara a cara con el Señor Resucitado, a quien él procuró conocer y dar a conocer a través del ministerio sacerdotal y de la vocación del Prado. Entre sus muchos trabajos y servicios queremos hacer presente los ocho años como director de nuestra revista a la que dedico tantos cuidados.

¡Damos gracias a Dios!

Indice

El Ministerio del Espíritu Santo…………………………………………. 1

Testimonios:

Un viaje como Enviado…………………………………………………….. 3

José Mª Tortosa

Prado de África del Oeste………………………………………………….. 8

Prado del Congo……………………………………………………………….. 14

Prado de Vietnam……………………………………………………………… 17

Artículo de Fondo

Los carismas del Nuevo Testamento…………………………………… 22

José Ignacio Blanco

Laicos en el Prado……………………………………………………………… 27

Antonio Bravo Tisner

Estudios de Evangelio:

Ministerio de la Nueva Alianza…………………………………………… 38

X. Xulio Rodríguez

In memoiram

Luis María: Quédate junto a nosotros………………………………….. 50

Damián García Serrano

~ por sacerdotesprado en julio 12, 2008.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: